La historia de Azpe capítulo 2: Los primeros negocios online

La historia de Azpe capítulo 2: Los primeros negocios online

Posted by on Feb 23, 2018 in Mi historia

La historia de Azpe capítulo 2: Los primeros negocios online

Después de la buena acogida del primer capítulo, vamos a continuar con el capítulo 2 de mi increíble historia, la historia de Azpe. En este caso, hablaremos de la época que transcurre entre el año 2009 y el año 2011, es decir, mi inicio en los negocios online y también, mi declive.

Cuando tenía 16 años, tenía mi propio negocio de bocadillos, pero yo quería más, quería algo que me diera dinero sin tener que soportar a nadie. Yo tenía verdadera fascinación por los ordenadores, y algún día tenía la esperanza de conseguir tener un negocio online y trabajar desde casa.

La primera vez en los negocios online

Después de investigar, supe que había algunas páginas web, las cuales te pagaban por ver anuncios. Su funcionamiento era muy sencillo, tan sólo tenías que pinchar en una página, esperar a que cargase el anuncio y después, cobrar. Las cantidades que pagaban no eran muy grandes, pero al final, algo es algo. También había otras que pagaban más, pero eran de encuestas que nunca conseguía pasar.

Al igual que un niño con zapatos nuevos, decidí apuntarme a un montón de páginas. Recuerdo algunas como Beruby, Neobux, AW Surveys… En todas me registré, mintiendo sobre mi edad y diciendo que tenía 18 años, cuando tenía 16. Así mismo, me cree la cuenta de PayPal, mintiendo también sobre mi edad. Por cierto, ésto es algo que no aconsejo hacer, ya que ésto me trajo consecuencias en el futuro, teniendo que cerrar la cuenta y crear una nueva cuando me hice mayor de edad.

Los negocios online comenzaban a dar dinero

No era gran cosa lo que me daban, pero era un comienzo. Aprovechaba cada minuto que podía coger el ordenador para hacer click, ya sea en la clase de informática en el bachillerato, o en casa, cuando mi padre se iba. En mi casa, había normas muy estrictas y mi padre casi no me dejaba el ordenador, así que eso suponía un problema.

De esta forma, sólo conseguí ganar algunos euros, los cuales fui sacando a mi cuenta de PayPal. Recuerdo como intentaba hacer tretas que no estaban permitidas, como crear dos cuentas de Beruby y hacerme referido para ganar más dinero. Así mismo, me apunté a una cadena de referidos, la cual me mandaba 60 céntimos al mes, pero menos daba una piedra.

De todas formas, como no tenía cuenta bancaria, ese dinero casi no lo podía usar, así que se quedó años atrapado en PayPal hasta que lo pude gastar. Aunque fuera un dinero que entraba y no podía sacarlo, pues me alegraba ver cómo entraba el dinero, ya que había descubierto que se podía ganar dinero en casa. Además, todavía tenía el negocio de los bocadillos, el cual me duró hasta el año 2011 y era mi auténtica mina de oro.

Además, leí un artículo de que había personas que ya de aquellas, dedicaban muchas horas al día a ver anuncios, logrando así llegar a un sueldo completo. Me prometí algún día que cuando tuviera un ordenador, haría eso mismo (algo que hice en el año 2015, pero eso ya lo contaré más adelante).

Mi vida personal en ese tiempo

Después de una infancia bastante dura, la vida me empezaba a sonreír por fin. Recuerdo como comencé a tener un grupo de amigos bastante grande, a estar cada vez más integrado y a ver cómo mis dificultades eran cada vez más superadas. Mejoré en los deportes (incluso uno de mis mejores amigos, me enseñó a jugar al baloncesto, al cual le mando un abrazo porque seguramente estará leyendo estas líneas), conseguí ganar algo de músculo en el gimnasio (aunque no demasiado en comparación a los años posteriores) y conseguí amigos. Con las chicas seguían yendo las cosas mal, pero empezaba a aprender algunas cosas que me ayudarían en años posteriores.

Además, seguía teniendo mi mina de oro, que eran los bocadillos y que me permitía seguir teniendo dinero. También contaba con la generosidad de mi hermana, la cual me daba cuantiosas propinas de su trabajo de camarera, permitiéndome tener dinero para gastar.

Eso sí, lo que más cambió mi vida, fue el trabajo de mi madre en Asturias. Una de las cosas que más me lastró para integrarme en la adolescencia, era no poder salir de fiesta, ya que sólo me dejaban salir en cumpleaños y me tenía que ir a horas tempranas.  Como mi madre tenía que trabajar fuera en Asturias, mis padres se solían marchar los fines de semana, algo que por supuesto aproveché para salir de fiesta a escondidas. Ya me da igual que mis padres lean estas líneas, ya que a estas alturas de la vida,  imagino que ya se lo esperarían.

De esta forma, a la tardía edad de 17 años, conocí la fiesta de verdad. Aunque ya había salido de fiesta en otras ocasiones de forma esporádica, ahí me empecé a hacer una persona habitual de bares de alterne los fines de semana. Salía básicamente con dos amigos, uno de ellos me enseñó un poco las costumbres y yo se las enseñé al otro, convirtiéndonos al final en unos adictos a la fiesta.

Recuerdo que teníamos un depósito de alcohol en el sótano de un amigo, ya que comprábamos alcohol a medias y lo escondíamos allí. Antes de salir de fiesta, nos preparábamos unos buenos cubatas y ya íbamos contentos a la fiesta.

De fiesta y negocios online

La fiesta era moneda común en esos días. Yo soy el de la izquierda del todo y los otros son amigos, por eso no veréis las caras pixeladas.

En clase, me empecé a integrar y me eché a un buen amigo, el cual conservo hasta el día de hoy. Él sabe quién es y el buen año que tuvimos,de risas y de no hacer nada, y por supuesto, le mando un abrazo y le deseo suerte a él y a mi prima, la cual es su novia. También noté como la gente ya no se metía conmigo, ni me discriminaba, quitando alguna bromilla, pero no me importaba.

Además, en el instituto, batí un récord insólito. En esos años, estaba harto de los estudios, y cometí el error de meterme a un bachiller de ciencias. Después de un año sin hacer nada, tuve unos 6 suspensos, sin embargo, el verano del 2010, tampoco hice nada.  Además, me habían regalado un móvil nuevo, el cual tenía lleno de juegos y que usaba todos los días, mientras estaba sentado en la silla fingiendo que estudiaba.

De paso, quiero pedir perdón a mis padres por mi comportamiento en esos años, pero afrontémoslo, me ha ido mejor que a todos esos de mi clase que tanto estudiaban, los cuales muchos siguen en el paro a día de hoy. Al final, como he demostrado, vuestro modelo de éxito del Siglo XX ya no funciona

Recuerdo que todos me decían que iba a repetir, que era imposible levantarlo. Recuerdo que estudié literalmente dos días antes, pero no se ni como ni por qué, logré recuperar 4 asignaturas y pasar de curso. Fui el único que lo conseguí (había como 15 personas con 6 suspensos), y pese a que algunos dijesen que era enchufe, no fue así. De esta forma, me había plantado en segundo de bachillerato de ciencias, sin repetir nunca, con un negocio que daba dinero, con tiempo libre, con mis padres fuera los fines de semana, con alcohol barato, con un grupo de amigos cojonudo, con fiesta y con la posibilidad de seguir ganando dinero online.

Sin embargo, todo lo bueno se acaba: 2011 mi año negro

El año 2011 ha sido hasta la fecha, el peor año de mi vida, superando incluso a la racha de mala suerte que tuve el año 2008 y la del año 2014. El año comenzó bien, ya que yo acababa de iniciar una vida como DJ, ya que me había aficionado en casa de un amigo al Virtual DJ y llegué a dominar bastante bien el tema. El otro amigo, nos empezó a conseguir bolos en un bar del pueblo, al que fuimos a pinchar un par de veces a cambio de cubatas gratis.

Yo estaba cerca de cumplir los 18, y me habían quedado 7 asignaturas de 8 en segundo de bachiller. El no hacer nada me estaba pasando factura, y era carne de repetir, aunque me daba igual, yo sólo pensaba en fiesta. Por suerte, no me castigaron demasiado, porque al ser el primer trimestre, había opción de recuperar.

Sin embargo, al cumplir los 18, todo se vino abajo. Recuerdo que el día de mi cumpleaños (por cierto, un cumpleaños épico, disfrazados de caballeros medievales y bebiendo «cerveza a la espalda») la cagué. Había una chica en el grupo que me gustaba, y yo entonces era un nulo con las mujeres, así que no me atreví a decirle nada. Por desgracia, ese día bebí demasiado, y le mandé un mensaje, en el cual me declaraba.

La chica ni siquiera me contestó, lo cual ahora veo normal, y desde entonces no me ha vuelto a dirigir la palabra. Un amigo me comentó que si se lo hubiera pedido unos meses antes, se lo hubiera pensado, pero ya andaba con otro chico de aquellas. Ella sabe quien es y si está leyendo esto, quiero pedirle disculpas por haber hecho las cosas tan mal, ya que si hubiera sido ahora, hubiera dicho las cosas claras, sin andar con chiquilladas.

Después de ese palo a mi autoestima, las desgracias siguieron. Celebré mi cumpleaños una semana más tarde de cuando los cumplí, haciendo una fiesta épica de 22 invitados, con mucho alcohol y en la que acabé bailando break dance. Recuerdo que un amigo me leyó las cartas (el cual estará leyendo estas líneas, así que le mando un saludo y espero que le haya gustado el ebook), y me dijo que me iba a ir mal, y así fue.

Después de volver a suspender 7 de 8, tuve la mayor bronca con mi padre de la historia, el cual se lo tomó muy mal y casi me echa de casa. En vez de eso, me castigó sin propina, sin gimnasio, sin salir, sin móvil, sin mp3, sin play, sin televisión, sin ordenador (así que fin de los negocios online de momento) y sin nada en general. De esta forma, comenzaron mis problemas con la autoridad, ya que no soporto que nadie me de órdenes, así que por supuesto, seguí sin estudiar. Esto, años más tarde, me haría tomar la decisión que tomé de seguir la vida que tengo.

Recuerdo que entonces pasé los peores 3 meses de mi vida, sin ver la luz. La psicóloga y orientadora del insti me ayudó mucho, ya que consiguió que mi padre me dejase seguir yendo a karate y salir un par de horas los domingos, el cual era mi día de escape. De todas formas, esos 3 meses de mi vida, fueron como la cárcel, los cuales me marcarían para siempre y me llevarían a tomar ciertas decisiones en el futuro, que ya os contaré.

Por si eso fuera poco, mis clientes principales del tema de los bocadillos, ya no estaban, y ya casi no merecía la pena comprar nada a la gente. Recuerdo como la gente cada vez me trataba peor y que ya no daban tanta comisión, así que mi mina de oro, se acabó fastidiando. De esta forma, el 2011 fue además mi peor año económicamente.

Recuerdo mi día, que era salir de casa, ir a clase 6 horas, llegar a casa, comer, sentarme a estudiar de 3 a 9 (menos los días de karate que me iba a las 6 y media , siempre un poco antes por supuesto) y a la cama. Los sábados era el peor día, ya que además me tenía que sentar a estudiar por la mañana y estar todo el día estudiando, aunque aprovechaba las ausencias de mis padres para ver la tele y tumbarme.

Recuerdo que solo estudiaba la asignatura de historia, pues era la única que me gustaba. El resto del tiempo, me la pasaba haciendo sudokus, ya que me habían quitado todo aparato electrónico. Sin embargo, en semana santa conseguí recuperar un reproductor mp5 con la pantalla rota, pero que sabía usar de memoria y lo usaba para escuchar música de noche, así que algo es algo.

Lo peor, es que además, a mi madre se le terminó justo el trabajo en Asturias, así que se terminó lo de salir de fiesta y lo de beber, algo que también me hizo distanciarme del grupo de amigos. Sin embargo, esto fue positivo,es más, fue lo único bueno de mi cautiverio. Lo malo, es que también dejé enterrada mi carrera de Dj, ya que si no podía salir de noche, no podía trabajar.

La chica a la que le envíe el mensaje, se lo contó a todo el mundo, así que la gente de mi grupo se enteró, y estuvieron varios meses haciendo burlas, así que como ya no quedaba con ellos, pues me libré de esas burlas y ya se les olvidó para el verano. Si me estáis leyendo, que sepáis que no os guardo rencor por ello, porque al final, el tiempo ha puesto a cada uno en su lugar.

Lo peor de esto, es que no salir todos los días, también me distanció de muchos de mis mejores amigos. Recuerdo que como no podía salir todos los días como antes, ya la gente no me tenía el mismo cariño, y preferían quedar con otras personas que sí que lo hacían. No les culpo.

Después de un largo camino, empiezo a ver la luz

Después de un largo tiempo, pasaron los 3 meses y por fin llegó el verano, aunque con 6 suspensos. Como mi padre ya se lo esperaba, me dejó tranquilo y pude tener un verano soportable, aunque me tenía que levantar pronto todos los días para estudiar, aunque luego me tirase varias horas mirando al libro. En el verano, conseguí recuperar los teléfonos y los aparatos electrónicos, aunque los tenía que devolver al empezar el curso. Sin embargo, yo soy un tío con recursos, así que me guardé un teléfono móvil y lo usé a escondidas todo ese año siguiente.

De esta forma, el verano acababa, y yo pues había pasado el peor año de mi vida. Conseguí recuperar dos asignaturas en septiembre, pese a no haber tocado un libro, así que me quedaba un bachillerato con 4 asignaturas de 8, así que tenía muchas horas libres por la mañana. De esta forma, volví a ir al gimnasio por las mañanas, además de tener libre el viernes a las dos últimas, siendo el único de todo el instituto porque era el único repetidor que aprobó historia.

Al empezar de nuevo el curso, conseguí volver a salir todos los días un par de horas, además de volver a conseguir dinero, ya que empecé a subir el carbón a mi abuela y me daba una propinilla. De nuevo parece que había recuperado la sonrisa, aunque en el año 2012, no tardaría en perderla. Sin embargo, ya esto lo dejaremos para el próximo capítulo.

Las conclusiones que saco recordando

Si me habéis leído, veríais que yo era un pésimo estudiante, rebelde, que no hacía nada, pero que era inteligente y aprobaba. De igual forma, tenía compañeros de clase que trabajaban mucho y tomaban apuntes. De esta forma, según la cultura popular y lo que nos han enseñado en el sistema del siglo XX, yo estaría condenado al fracaso y los otros estarían destinados a la gloria.

Sin embargo, ya sabéis que la realidad no ha sido así. La gente que estudió mucho, la mayoría de ellos aún no han cotizado, teniendo que depender muchos de las oposiciones para poder tener trabajo. Yo en cambio, tengo la vida que quiero, no madrugo, no tengo horarios y en el día de ayer, un cliente me ha pagado 1200 euros, por 12 horas de trabajo,es decir, que he ganado el salario de un mes de una persona normal, en 12 horas.

Factura negocios online

Extracto de una factura real. No se dan mas detalles por cofidencialidad del cliente

De esta forma, tal y como ya te expliqué en mi ebook de cómo empezar a ganar dinero desde casa, la forma de trabajar ha cambiado, y ya eso de estudiar mucho no vale. En los años 2009-2011, descubrí que se podía ganar dinero en casa, aunque no pensé que a este nivel.

Mirando hacia atrás, estoy orgulloso de mi mismo, ya que al final en esos años yo esperaba tener el típico curro de 2000 al mes por 8 horas al día, ya que aún, no conocía el efecto de la crisis sobre el mercado laboral y pensaba aspirar ese sueldo. La realidad es que las empresas de informática en puestos junior pagan unos 1100 al mes a jornada completa, mucho menos de lo que esperaba. Y también la realidad, es que como habéis visto, he ganado más de esa cantidad en 12 horas.

Y bueno, ya me despido por hoy, ya que es muy tarde y ya es hora de dormir, que no me gusta tampoco levantarme muy tarde. Muy pronto volvemos con la parte 3, la cual incluirá mi complicado año 2012 y mi gran año 2013. Un saludo a todos y gracias por estar ahí.

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